La Creación

Y primero la Vida despertó, y dijo: "He aquí el lugar donde he de crear". Y al volver el rostro observó a su hermano, la Muerte. Y él le respondió: "Pero todo lo creado ha de tener un final"

21 de septiembre de 2011

Los Nareltha (Prólogo de Sangre de Hermanos)

Lo prometido es deuda, aquí os traemos un pequeño trocito (que a su vez servirá de prólogo para el libro) para que conozcáis algo más al pueblo en el que se centrarán las historias de "Sangre de Hermanos". Lo traemos tal cual como lo hemos transcrito de uno de los libros que hay actualmente en la biblioteca de la Academia de Aleneltê. Esta biblioteca es un auténtico tesoro de historias y leyendas fantásticas. ¡Nos pasaríamos horas leyendo en sus libros! Pero al menos os hemos podido traer este extracto para que conozcáis algo más a los Nareltha. Espero que os guste, porque nosotros guardamos estos fragmentos como si un pedacito de nosotros fuera. ¡Disfrutadlo!

© Susana Ocariz y Sergio Sánchez Azor (Reservados todos los derechos).


PRÓLOGO. LOS NARELTHA.

Academia de Aleneltê, Elerthe, año 1412 OM

El tiempo ha borrado el recuerdo de cómo llegamos a las tierras de Elerthe, en el norte del continente de Aranorth. Pues hace más de siete mil años que Aleneltê se erige bajo el resguardo de Angennel, las Montañas Blancas y ya, en el momento de su fundación, en el año 166 de la primera era, habían pasado muchos milenios desde la caída de nuestra primera ciudad, Tualema.
Según cuentan los libros antiguos que aún se conservan en la biblioteca de la Academia de Aleneltê, largo fue el camino desde el legendario valle Heimni buscando siempre una tierra, y un hogar que nos fuera propio, hacia el este, hacia donde el sol nacía.
Nosotros fuimos unos de los segundos nacidos. Pero nos alejamos del lugar que nos vio despertar, no sin temor, tampoco sin vergüenza. Sólo Eda se apiadó de nosotros en nuestro largo éxodo y nos dio un preciado don, estar íntimamente unidos a la naturaleza que ella creó. Los ennar. Eso aún lo recordamos porque los ennar son los que ahora nos acompañan, son los que ahora nos hacen sentir lo que somos. Un espíritu de la naturaleza habita ahora en el corazón de cada uno de nosotros, formando un solo ser. El pueblo del don. Esos somos nosotros. Los nareltha. El pueblo del equilibrio entre la vida y la muerte. El pueblo al que se le entregó las dos Espadas de Eda.
Pero la semilla de la división también ha germinado en nosotros y el Equilibrio está más inestable que nunca. En un principio habíamos sido un solo pueblo pero el mismo don que Eda nos otorgó pronto se convirtió en una maldición. A unos los unió al espíritu ennar de un animal, y aquellos son los narelântar, los elfos de la muerte. Y los otros, los que recibimos el espíritu ennar de un árbol del bosque, somos los llamados elthalântar, los elfos de la vida. Y así ha de ser, pues tal es el don del Equilibrio, vida y muerte unidas en un mismo pueblo, así como los primeros hermanos: Eda, la diosa de la vida, y su hermano Ades, el dios de la muerte.
Nuestro pueblo y nuestra sociedad están rasgados y divididos. Aquellos que celebran la vida, los elthalântar, no entienden la celebración de la muerte, y aquellos que honran la muerte, los narelântar, han perdido interés en la celebración de la vida. Somos dos clanes enfrentados entre sí, intentando diferenciarnos, celosos de los rituales propios. Tras largos milenios de luchas de poder, nos hemos distanciado cada vez más y hemos visto acrecentarse el rencor y desprecio al otro. 
Nuestras ramas más fuertes han soportado vendavales. Nuestras garras más afiladas han atravesado tormentas, granizos e intensos estiajes. Pero aun las ramas pueden resquebrajarse, y aun las garras no pueden defenderse de todo lo que pueda sobrevenir.
¡Oh, Eda, apiádate de tu pueblo…que tu excelso don pueda alumbrarnos en estos días de oscuridad!


(Escrito por Altheon, Gran Maestre de la Academia)



12 de septiembre de 2011

Ritualistas

Saludos viajeros

Lo primero de todo, gracias a todos los que habéis visitado y os habéis tomado la molestia de echar un vistazo a este blog. ¡Mil Gracias!

Nos gustaría, que si os gusta este blog, o si tenéis algun consejillo, alguna sugerencia, lo que sea, nos escribáis, nos haría mucha ilusión leeros!

Deciros que al final esto va más lento de lo previsto. Con el anterior libro que empezamos hace más de un año, teníamos las cosas mucho más claras. Pero como algunos ya sabéis a principios de septiembre ocurrió una catarsis en el mundo de Erthara, o más bien en los pensamientos de Susana y mía. Y como, finalmente, decidimos que, puesto que los Nareltha serían uno de los pueblos más importantes de Espadas de Eda, lo mejor era empezar por el principio y contar la historia que ocurrió años atrás. De ahí nace Sangre de Hermanos, una historia que narra la historia de ese pueblo llamado Nareltha, el único que por ahora conocemos de los elfos (a excepción de los Elfos Oscuros llamados Uonu-Nyrr) y el destino final que ya estaba escrito para ellos.

¿Qué decir de los Nareltha? Aún recuerdo aquella lejana noche de hace ya cuatro años, cuando le propuse la idea de este pueblo a Indil (Susana) para que nos sirviera de base para crear nuestros personajes para el juego de la cuarta guerra de los clanes.

Poco a poco, os iremos dando más información sobre ellos, pero por ahora os puedo decir que los Nareltha son un pueblo élfico. ¡Vaya, elfos! Cómo no, ¡qué típico! Lo que pasa es que ambos aprendimos sobre todo de Tolkien y los elfos era la raza que mejor encajaban en la idea que teníamos.  No obstante, he de deciros que nuestros elfos no son los mismos elfos de otras obras literarias, ¡o al menos eso es lo que hemos intentando! Son altos, esbeltos, sin barba…hasta ahí la similitud con los elfos de otras obras más conocidas. Porque, mientras en lo físico os recuerden a otros elfos, en cuanto a su forma de ser tienen su personalidad propia. No son bondadosos, o al menos no todos, tampoco todos son arrogantes (aunque muchos de ellos sí), ni etéreos,…ni siquiera son todos iguales. Los hay nobles, también ambiciosos, perversos, simpáticos, agradables, fuertes y débiles, mentirosos y honorables, asesinos, sabios, antipáticos, etc como cualquier persona. Son mortales, y al mismo tiempo están íntimamente relacionados con los espíritus de la naturaleza mediante rituales (por eso al principio, cuando los creamos, les dimos el nombre de Elfos Ritualistas), tanto que la unión es muy profunda, mediante algo que se conoce como “onnar” y del que otro día os contaremos de qué se trata.

Como os digo, otro día más sobre los Nareltha. Esperamos que algún día le podáis tener el mismo cariño que Susana y yo les tenemos, a pesar de sus muchos defectos ;)

P.D. En el margen derecho, donde pone “Sobre Erthara”, tenéis información varia sobre este mundo: mitología, dioses, razas, mapas, etc

8 de septiembre de 2011

Un lugar legendario

¡Saludos, visitantes de Erthara! Viajeros de lugares maravillosos. Hoy os traemos un pedacito de este mundo que hemos creado.

Toda legendaria historia tiene una serie de testigos mudos que imperturbables asisten a la sucesión de los acontecimientos como si fueran espectadores ilusionados y con ojos brillantes que contemplan por primera vez una puesta del sol. Todos forman parte de algo único, el espacio físico, el mundo, las tierras, los bosques, los ríos y las montañas. ¡Si todos ellos hablaran! Por tanto, es hora de presentar a esos testigos. Os traemos dos mapas, ambos anclados en el año 3503 de las Eras de los Metales, fecha de los acontecimientos de "Sangre de Hermanos". ¡Esperamos que os gusten! Los encontraréis más ampliados en su correspondiente sección, a la derecha en las páginas de "Sobre Erthara"

En el primer mapa, "Elerthe", se muestra la tierra de los elfos Nareltha, protagonistas de la historia. Elerthe significa "Tierra final", en la lengua materna de los Nareltha, y recibió ese nombre en el año 6400 de las Eras de la Piedra debido a que fue el último destino de un pueblo que no había hecho nada más que errar por toda la geografía de Erthara durante milenios.


La capital es Aleneltê, "Sombra Blanca", y fue fundada en el año 6404 de las Eras de la Piedra. Hemos de deciros que es, por tanto, una ciudad con más de 7000 años de vida, ¡mirad si es vieja! Pero aún se conserva bastante bien, y está bien de salud...aunque esto último no sé si...bueno el caso es que es una ciudad muy bonita y esperamos que pronto podamos describírosla. Algunos ya la conocéis, por leyendas e historias lejanas, 

El segundo mapa es sobre Aranorth, el continente más oriental de Erthara.


En la sección de Mapas de Erthara encontraréis la leyenda completa, de qué significan los númeritos. De todas formas, os informamos que en Sangre de Hermanos, viajaremos muy poco fuera de las fronteras de Elerthe. ¡Poco a poco!

Bueno, con estos nos despedimos por ahora, ¡que los disfrutéis! Estaremos encantados de resolver cualquier duda. Gracias por vuestras visitas!

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