La Creación

Y primero la Vida despertó, y dijo: "He aquí el lugar donde he de crear". Y al volver el rostro observó a su hermano, la Muerte. Y él le respondió: "Pero todo lo creado ha de tener un final"

Los Nareltha


SOBRE LOS NARELTHA


El pueblo élfico de los nareltha es, sin duda, uno de loss más importante de Erthara. Posee una cultura rica en leyendas y deidades, y prolifera en cientos de rituales y ceremonias. Su biblioteca rivaliza con la gran biblioteca de Erein. Tienen una lengua propia, el naralthane, que desciende, como el resto de lenguas élficas, del élfico primigenio de Heimmi. Su país, Elerthe, acoge además a extranjeros que acaban viviendo en su ciudad, seducidos por sus costumbres, y atraídos por la riqueza que les proporcionan los productos del gran bosque Elthaluare y los yacimientos mineros de las canteras de nulya, por las cuales rivalizan con los enanos.

Su historia es la de un largo peregrinaje durante miles de años y la de la fundación de varias ciudades, hasta que finalmente se establecieron en las estribaciones surorientales de las Montañas Blancas, al amparo del Elthaluare.

Se dice que son los elfos elegidos porque recibieron un precioso don de manos de la diosa Eda, la madre de los elfos, muchos miles de años atrás, en las conocidas Eras Oscuras. La realidad fue que, tras huir desde el oeste de la destrucción del Gran Continente, fueron los únicos en recibir sin miedo a la diosa y creer en ella.  Eda hizo que la naturaleza fuera su guía a partir de entonces, naciendo una conexión inquebrantable del alma de cada elfo con el espíritu de un ser vivo, convirtiéndose éste en su tótem u ennar. Así empezaron a creer en el Equilibrio entre la vida y la muerte, que sustenta el mundo de Erthara. A cambio, la diosa les pidió que guardaran dos objetos especiales, dos espadas magníficas, que simbolizaban la vida y la muerte y el ciclo que mantenía el Equilibrio. Eran las Edantari,  las espadas de Eda.

Después de que los dioses abandonaran el mundo, los elfos nareltha fueron olvidando y cambiando. El Equilibrio se convirtió en un rumor lejano y, en el seno de este pueblo empezó a nacer una división: aquellos que celebraban la vida, los elthalântar, no entendían la celebración de la muerte, y aquellos que celebraban la muerte, los narelântar, perdieron interés en la celebración de la vida. Dos grupos surgieron, enfrentados entre sí y surgió un rencor que los fue distanciando aún más si cabe, celosos de sus rituales propios. Durante cientos de años, han ido alternándose en el poder de su país, acrecentando su rencor y desprecio al otro. 

De esta manera, en el año 1412 de la Tercera Era, la sociedad nareltha es bastante compleja. La enemistad entre las dos castas es patente, rivalizando entre ellos por imponer sus creencias y controlar el poder en Elerthe, su país.  


SOCIEDAD Y GOBIERNO

La sociedad nareltha se divide en varias clases sociales,

En general, la clase venía determinada por el nacimiento y la propiedad; y por el valor en la batalla, en el caso de los narelântar.


La primera casta estaba formada por los TAWAR. Su condición venía dada por el nacimiento, y eran los que ocupaban los cargos más importantes en el ámbito político, militar y sacramental. Pero si bien su condición estaba marcada por el nacimiento, su estatus podía mermar en caso de no superar la educación e  instrucción (formación como elfo adulto; Narwalome, en el caso de los nare, y Ninlome en el caso de los eltha), o de demostrar cobardía en el combate (en el caso de los nare).

Dentro de los tawar están los Goldar (sacerdotes elthalântar), los AyamÂn (sacerdotes narelântar) y los Vaiar (los guerreros).
 
La Segunda Casta estaba formada por los DAKAR: comerciantes, artesanos, constructores, arquitectos, y en general, cualquier oficio libre de ejercerse, pero también campesinos y ganaderos. Ejercían plenos poderes políticos según su nivel adquisitivo, pero nunca militar.
El nivel adquisitivo influía cada vez más en la vida de los nareltha, y los dakar poco a poco conseguían ascender en su estatus gracias a ello.

La Tercera Casta era la de los HETÊMAR, los siervos. Con la categoría de siervos de los tawar y de los dakar más adinerados, estaban adscritos a la propiedad a la que pertenecían, si bien podían casarse y tener hijos, y podían quedarse con los frutos de su trabajo una vez deducida la renta que le correspondía al titular de la hacienda. De modo excepcional, tanto los hetemar como los dakar más pobres podían ser reclutados para el ejército, lo que en el caso de los hetemar significaba la libertad en el caso de sobrevivir a la guerra, pasando en ese caso a ser dakar.



Existe un cuarto grupo, que no se incluía entre las clases sociales, pero que con el tiempo ha comenzado a formar parte de la sociedad nareltha. Son los HETHAR, los viajeros, principalmente extranjeros acogidos en sus tierras, que son mantenidos al margen del cuerpo cívico y sin ningún derecho político. Aunque libres, jamás participan en decisiones. Poseen gran parte de la cuota de comercio y comparten el de la industria y la artesanía. También hay algunos campesinos, reducidos a cultivar los terrenos menos productivos.



Por último, aquellos ciudadanos que no superan la educación o son denostados por cobardía o haber cometido algún delito, pierden su estatus y pasan a ser denominados ramar, los manchados, lo que les convierte en repudiados por la sociedad. Su estado como marginados les obliga normalmente al estado de siervos, como los hetêmar.

La forma de gobierno y la estructura política es la siguiente:


  • NYENTASE. Es la Asamblea del pueblo, es decir, la reunión de todos los nareltha, convocados en fechas fijas. Corresponde a la Asamblea aprobar o no las propuestas del Nyaze, o consejo. Si bien no es de forma vinculante. 
  • NYAZE. Originalmente fue el único consejo existente entre los nareltha. En aquellos tiempos tenía un poder consultivo y sus miembros, que eran tanto eltha como nare, eran elegidos por la Asamblea. Con el paso del tiempo, y debido a la alternancia de poder entre elthalântar y narelântar, fue adquiriendo más poder, porque los que ocupaban el poder querían gobernar de forma más autoritaria sin permitir a los otros formar parte de este consejo. En la época de "Sangre de Hermanos", el Nyaze está ocupado por los miembros del Khersê (consejo exclusivamente narelânta) salvo algunas excepciones como es el caso del líder de los elthalântar y Altheon, el Gran Maestre de la Academia, también eltha. 
  • DALÊN. Representante del pueblo nareltha y del Nyaze. Es elegido por el Nyaze. De ahí que, en cada alternancia de poder, este cargo cambie de manos. Antiguamente, en el      origen del pueblo nareltha, el dalên era el lider espiritual del pueblo, en reconocimiento a Eda. En la época de "Sangre de Hermanos", Indaral, líder de los narelântar, es el dalên.
  • ARKENARO. Nombre del cargo de líder militar, que es siempre un narelânta. En la época de "Sangre de Hermanos", este cargo lo ocupa el mismo Indaral. 
  • DERASSANA. Es el gran maestro de la Academia, el líder espiritual del pueblo nareltha. En la época de "Sangre de Hermanos" esta figura recae en el anciano Altheon, elthalânta. 
  • LOS GALENTARI. Son los guardianes de las espadas, los encargados de vigilar el templete donde se hallan las Espadas de Eda. Hay diez miembros, cinco narelântar y cinco elthalântar, que van alternándose en tal tarea.
  • KHERSÊ. El khersê es un consejo exclusivo de la facción narelânta y el Dalnar es el nombre del líder de la facción narelânta. En la época de "Sangre de Hermanos", el khersê ocupa el Nyaze, siendo Indaral, Dalên y Dalnar al mismo tiempo. 

  • ELTHASSE. El Elthasse es un consejo exclusivo de la facción elthalânta y el Daltha es el nombre del líder de la facción elthalânta. En el momento de Sangre de Hermanos, el Elthasse es un consejo meramente consultivo. Se le invita a todas las reuniones del Nyaze y a la Asamblea pero sus propuestas no suelen ser tenidas en cuenta. 





EMBLEMA Y ESTANDARTE


El emblema del pueblo nareltha se compone de dos semicírculos colocados de forma enfrentada, señal de la caída de su primera ciudad, Tualema. El semicírculo o semiluna de la izquierda, de color plateado, representa la vida, pero tiene una estrella negra, símbolo de Ades. El semicírculo o semiluna de la derecha, de color negro, representa la muerte, y posee una estrella plateada que representa a Eda. Además hay dos espadas, cada una atravesando cada semiluna.

El estandarte, con el emblema en el centro, es blanco, ya que armoniza los colores del emblema. Es de tipo 4 columnas, con los picos representando las Angennel. El bordado es de plata. Tiene en el extremo de abajo dos runas okkân, con las iniciales de Eda y Ades, grabadas también en plata:

También utilizan banderolas, con el mismo diseño que el estandarte, y que ondean en las murallas de la ciudad.


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